El
secreto del reino de Dios les ha sido dado, les dijo Cristo a sus
seguidores. Y unos pocos pescadores, un publicano y una multitud
multicolor y diversa de creyentes de Jerusalén, partieron para
trastornar el mundo.
Tuvieron éxito.
En el siglo dieciséis en
Europa, los anabaptistas, predicando de noche en las ciudades, en las
calles y en los bosques detrás de cercas y barandillas, empezaron a
hacer lo mismo.
¿Cuál era su secreto?
En este libro podrás saber lo que ellos lograron mientras que recordaron el secreto, y lo que perdieron cuando lo olvidaron.
¿Fue
su secreto un retorno a la Biblia? No, eran más que sólo biblistas o
fundamentalistas. ¿Fue un retorno al modo apostólico? No, eran mucho
más que guardadores de tradiciones. Ni el fundamentalismo ni el
tradicionalismo jamás han mantenido unido al Cristianismo ni lo han
hecho trabajar y operar bien.
El “secreto del reino de Dios” es
pasmosa e imponentemente sencillo. Con sólo dos palabras, Cristo se lo
reveló a sus amigos, quienes, después de comprenderlo, llegaron a un
repentino conocimiento de la voluntad de Dios, de la Biblia entera, y
del modo correcto de vivir.
El propósito de este libro es ayudar a muchos más a entender lo mismo.