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teoría evolucionista

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Introducción

Debates acerca del origen de la vida y de la variedad de especies existentes tuvieron lugar agudamente después  de la época de Darwin y continúan hasta el día de hoy. ¿Posee la teoría evolucionista evidencias científicas sobre las que pueda sostenerse? Puesto que considero las afirmaciones de la ciencia creacionista y de los científicos escépticos que tienen evidencia y razones fuertes como para descartar a posibilidad de la evolución, pongo a prueba “el hecho de la evolución”.

 En el primer capítulo se intenta someter a crítica los dos principales mecanismos planteados por Darwin con los que evolucionaron las especies para tratar de comprender en qué consiste la teoría que se ha de examinar. En el capítulo segundo se comienza a examinar las evidencias en el registro fósil, lo cual sería una consecuencia de la evolución con el supuesto de que ésta haya tenido lugar en la historia. En el tercer capítulo se trata acerca de la evolución del hombre basado en el hallazgo de restos fósiles y en la reconstrucción de los mismos, tal como lo presenta los evolucionista.  En el capitulo cuarto se aborda el tema acerca del origen de   la vida, lo cual es necesario para establecer la base del origen de las especies planteado por Darwin. También se diferencia la ciencia evolucionista de la ciencia empírica, basándose en las afirmaciones de prominentes evolucionistas. Y se da un lugar a las implicancias sociales de la teoría.

Reconozco la limitación de este trabajo debido al amplio campo de estudios en el cual uno estaría involucrado, por el factor tiempo y por el hecho de que  yo no soy un estudiante de Ciencias Naturales. A pesar de ello, me he sentido estimulado por la inmensa influencia del evolucionismo en el pensamiento de los teóricos sociales y por la cuestión: ¿Qué sucedería si la teoría evolucionista fuera puesta en tela de juicio?  Para ello he precisado de fuentes diversas: críticas escépticas y anti-evolucionistas, estudios creacionistas y propuestas  darwinistas.

CAPÍTULO I

Dos mecanismos evolutivos y su consecuencia

Como primeros puntos trataremos los supuestos de Darwin que sirvieron como base para la realización del proceso evolutivo de todos los seres vivos: el hombre, los animales y las plantas. Y la consecuencia (como Darwin lo propuso) servirá como evidencia de la evolución de tales especies. Ésta son los fósiles en forma de transición que deberían encontrarse en toda la Tierra, ya que existieron miles de millones de años en todo el tiempo desde el inicio de la vida.

La selección natural

La teoría darwinista plantea que las especies no son inmutables, sino que aparecieron nuevas especies en el largo curso de la historia de la Tierra mediante el proceso natural llamado “descendencia” con modificaciones[1]. Este proceso evolutivo puede explicar casi toda la diversidad de la vida, porque todos los seres vivos descendieron de un número muy pequeño de antecesores comunes. Todo este vasto proceso fue concluido por la Selección Natural. Es decir, que la vida ha evolucionado a través de dos mecanismos naturales: La Selección Natural y la mutación. Estos dos son complementarios. La mutación es fortuita y tiene lugar en la estructura genética de los seres vivos, los rasgos producidos por las mutaciones son escogidos por la selección natural y en consecuencia los seres vivos evolucionan[2].

Aclaremos el concepto del subtema que hemos abordado en  palabras de Darwin: “Ésta conservación de la variaciones y diferencias individuales favorables (en los seres vivos) y la destrucción de aquellas nocivas, es lo que hemos llamado selección natural o supervivencia de los más aptos ”( Darwin: 2003,p.106 ) ¿Pero existe evidencia científica para mantener en pie la selección natural en vista de expertos en el campo científico?

Karl Popper, el filósofo de la ciencia, escribió en cierta ocasión que el darwinismo no es una teoría científica y que la selección natural es una tautología que puede explicar cualquier cosa y que por ello no explica nada, con el ejemplo de que los organismos que dejan más descendencia son los que dejan más descendencia. Collin Patterson[3] argumentaba contra Darwin diciendo que aquel mecanismo podría presentarse como un argumento deductivo. Philip Jonson, el crítico del evolucionismo, después de analizar los argumentos que presentaba el evolucionista Douglas Futuyma en defensa de dicha hipótesis, concluyó que no se basaba en evidencias científicas, y que el experimento de la polilla del abedul[4] no tiene que ver con el origen de una nueva especie. Como también el zoólogo francés Pierre de Grasé da razones para no  aceptarlos (Johnson: 1995, pp. 30, 32, 36 ).

La variabilidad de las especies o mutación fortuita

En esta parte presentamos a la “Mutación” ligada inseparablemente de la selección natural. Darwin aceptó esta realidad en su teoría diciendo: “La selección natural no puede hacer nada hasta que ocurran fortuitamente (por casualidad) las variaciones (o mutaciones) favorables” (Darwin: 2003, p.106).

Según la teoría de Darwin las mutaciones en los seres vivos son los cambios infinitesimales, lentos y sucesivos. Dichas modificaciones al azar o ciegas se conservaban en la descendencia y debido a las diferencias que resultaban de ellas surgían nuevas especies. Este proceso evolutivo  tuvo lugar en miles de millones de años. Hoy, esta hipótesis está sufriendo ataques por los modernos estudios de la célula que comprueban  la imposibilidad de que las mutaciones favorezcan o aún perfeccionen a los seres vivos. Esto contradice a la teoría evolucionista. Estudiémosla.

La mutación se define hoy como rupturas o sustituciones que tienen lugar en la molécula del ADN, la cual se encuentra en el núcleo de la célula de un organismo vivo y contiene toda la información genética[5]. Estas rupturas son el resultado de efectos externos accidentales. La mayoría de veces provoca tantos daños y modificaciones que la célula no puede repararlos.

Durante 50 años los evolucionistas llevaron muchos experimentos para producir  mutaciones en las moscas de la fruta, dado que estos insectos se reproducen rápidamente  y se puede observar la mutación. Se sometieron varias generaciones de moscas a condiciones de calor, frío, luz, oscuridad, efectos químicos y de radiación. El resultado de estos experimentos lo explica el  genetista evolucionista Gordon Taylor: “… nunca se ha visto que aparezca una especie nueva”[6]. Otro investigador; Michael Pitman, dijo al respecto que: “En la práctica; los mutantes (moscas) mueren, son estériles o revierten al tipo silvestre[7]. Otro científico dice: “Las mutaciones son pequeñas, azarosas y dañinas”[8]

       Además, ante la incapacidad de los evolucionistas para explicar las mutaciones “genéticas” en los seres vivos. Por ejemplo, nadie ha confirmado jamás experimentalmente que sea posible la evolución gradual[9] de alas y de  los ojos y de muchos otros órganos de los diferentes seres vivos, los cuales han de contar con un sinnúmero de prerrequisitos, todos juntos, para llevar a cabo sus respectivas funciones, e incluso todos estos rasgos han de ser registrados primeramente en la molécula del ADN.

Ante esta gran dificultad para explicar la teoría propuesta, los neodarwinistas y los evolucionistas prominentes como Stephan Jay Gould, aunque difieren en sus propuestas, plantean la evolución a través de mutaciones a saltos o macromutaciones, lo cual era muy odiado por Darwin. En palabras de Darwin: “Si podría demostrarse que existió algún órgano complejo, el cual quizá no se habría formado por medio de numerosas, sucesivas y lentas modificaciones, mi teoría se derrumbaría absolutamente”[10].

El registro fósil

De acuerdo con la teoría de la evolución, todas las especies se originaron a partir de un predecesor. Cierta especie existente se volvía otra con el tiempo y todas pasaron a existir de la misma manera. Esta transformación ocurrió en el transcurso de millones de años. Si así fue, deberían de haber vivido miles de especies en estado de transición a otra. Eslabones de pez o anfibio, de anfibio a reptil, de reptil a ave, o restos de estas especies, que serían mayores en cantidad al número de las especies existentes actualmente, deberían ser hallados en todo el mundo. Darwin decía:

“Si mi teoría es correcta, innumerables variedades intermedias, que vincularían más ajustadamente a todas las especies del mismo grupo, deben de haber existido con seguridad… En consecuencia, evidencias de su anterior existencia podrían encontrarse solamente entre los restos fósiles”[11].

Pero la ausencia de evidencia fósil ha sido un problema en la época de Darwin y lo sigue siendo hasta hoy. No se ha descubierto resto alguno de ninguna especie en forma de transición[12], a pesar de los grandes esfuerzos de los  evolucionistas durante los siglos XIX y XX [13]. Cada resto encontrado de criaturas antiguas están bien clasificadas y no hay formas intermedias de transición. Como lo explica un profesor de paleontología de la Universidad de Glasgow: “No hay ninguna necesidad de disculparse  por más tiempo de la pobreza de los registros fósiles… los registros fósiles continúan componiéndose principalmente de vacíos”[14].

Para hacer frente a esta dificultad en 1970, dos evolucionistas, Stephan Gould y Eldregde propusieron una nueva teoría a la que llamaron “equilibrio puntado”. Ésta consiste en que una especie no surgió gradualmente por la transformación constante de sus antepasados, sino repentina y plenamente formada a partir de otros antecesores primitivos. Y por esta causa no se hallaban especies en transición porque aparecen en el registro fósil similar a cuando desaparecen[15]. A esto Darwin llamaba “basura”. Ya en su tiempo, para ajustar su teoría a las dificultades, otros naturalistas proponían la evolución a saltos o grandes mutaciones y no gradualmente. Esto también fue adoptado por los neodarwinistas años después. En el segundo capítulo vamos a analizar el problema con más detalle.

CAPÍTULO II

El registro fósil

La teoría de la evolución implica que todas las especies actuales a lo largo de todo el proceso evolutivo hasta ahora dejaron atrás miles y miles de especies en formas de transición que deberían de ser halladas en el registro fósil. Darwin mismo lo afirmó, aunque en su época presentaba grandes dificultades a su teoría. Ahora, 150 años después, el registro fósil,¿seguirá siendo un problema para los sucesores de Darwin, o habrá sido ya cubierto el gran vacío de evidencia fósil de miles de millones de años?

Del precámbrico al cámbrico

Las rocas más antiguas en las que se encuentran fósiles son las del periodo cámbrico, con una edad estimada en 500-550 millones de años. En estos estratos terrestres se encontraron miles de restos de fósiles altamente complejas. Se encontraron esponjas, moluscos, gusanos, crustáceos. Poseen sistemas tan complejos como ojos, bronquios, sistemas circulatorios, que se estima que necesitaron 1500 millones de años para evolucionar, según los evolucionistas. Sin embargo, en las rocas pre-cámbricas, de mayor antigüedad que las cámbricas no se ha encontrado ni un solo fósil que hayan sido los predecesores de los organismos perfectos hallados en el periodo cámbrico[16]. A esta aparición repentina de la vida en su forma compleja  la Geología la ha llamado “Explosión Cámbrica”.

Este hecho contradice la afirmación de que los organismos han evolucionado de las formas más simples a las más complejas. La ausencia de fósiles pre-cámbricos es, según la autoridad evolucionista George Simpson, “el mayor misterio de la vida” [17]. Douglas Futuyma, biólogo evolucionista y el mismo Darwin admitieron que si las especies aparecieron repentinamente en un estado total de desarrollo sería “fatal” para su teoría.

De invertebrados a pecea

Los evolucionistas suponen que los invertebrados encontrados en las rocas cámbricas de alguna forma evolucionaron y se convirtieron en peces. A pesar de todas las diferencias estructurales entre estos dos grupos, admitiendo el supuesto de que evolucionaron, entonces, de las miles de formas de transición por las que pasaron deberían hallarse millones de esas formas.

Los evolucionistas han excavado los estratos fósiles en la búsqueda de esas formas. Encontraron millones de invertebrados y peces fósiles; pero nadie ha encontrado un solo fósil a medio camino entre invertebrado y pez. Por tanto, no puede ser documentado por el registro fósil. Tampoco existe una explicación científica a cerca de cómo evolucionaron. Nadie lo sabe. Un paleontólogo evolucionista, Gerald Todd, admite este hecho diciendo:

“Las tres subdivisiones de los peces óseos aparecen por primera vez en los registros fósiles más o menos al mismo tiempo. Ya se presentan morfológicamente muy diferenciados y están bien acorazados. ¿Cómo se originaron? ¿Cómo pasaron a tener una coraza resistente? Y, ¿Por qué no hay rastros de formas primarias, intermedias?”[18].

De peces a anfibios

Los evolucionistas afirman que los peces dieron origen a los anfibios a lo largo de un periodo de millones de años, durante cuyo tiempo las aletas de los antecesores fueron cambiando gradualmente para dar lugar a las piernas y pies de los anfibios, es decir, a la vida terrestre. La pregunta a esta declaración es ¿Cómo una especie de pez desarrolló la capacidad de salir del agua y de desplazarse sobre tierra mientras evolucionaba el sistema reproductor y otros rasgos fundamentales de los anfibios que serían indispensables para su reproducción y existencia, características totalmente distinta a la de los peces?

Los evolucionistas encontraron un pez “celecanto”, al que se estimó  una edad de 410 millones de años. Fue presentado con diversas formas primitivas con rasgos de pez y anfibio. Se aceptaba indiscutiblemente que era una forma transitoria que probaba la transición evolutiva del agua a la tierra. Ochenta años después, en 1938, en el Océano Índico fue atrapado “vivo” un miembro de la familia de los celecantos, familia que hasta entonces se presentaba como una forma transitoria extinta hace 70 millones de años. Después de estudiarlo los científicos concluyeron que el celecanto era un pez al cien por ciento y que no presentaba los rasgos descritos por los evolucionistas (Yahya: 2001) Descartado el celecanto como prueba de la transición de pez a anfibio no queda más evidencia fósil que pueda respaldar tal supuesto. En palabras del paleontólogo evolucionista Robert Carroll: “No contamos con ningún intermedio entre el pez… y los primeros anfibios”[19].

De anfibio a reptil

De acuerdo a la teoría de la evolución los anfibios son los medios por los que la vida pasó del agua  a la tierra. Este escenario sugiere que los anfibios evolucionaron haciéndose reptiles; pero aún no ha sido comprobado con la evidencia fósil. Los fósiles que se presentaron como formas de transición aparecen tardíamente en el registro fósil y son considerados por la evidencia como verdaderos anfibios.

La diferencia más importante entre anfibios y reptiles involucra sus sistemas reproductivos no fosilizados. ¿Cómo pudo un anfibio haber desarrollado gradualmente durante millones de años un modo reptiliano de reproducción? Los evolucionistas no pueden explicarlo. Además,  existen grandes diferencias entre estos dos. Por ejemplo, la evolución de los huevos por medio de un proceso gradual contradice a las investigaciones científicos que informan que sin un huevo perfecto no les es posible sobrevivir a una especie. El huevo anfibio sólo puede crecer en el agua y las larvas sufren una complicada metamorfosis hasta llegar a ser adultas. Los reptiles, en cambio, ponen huevo en la tierra y los bebés al salir del cascarón son réplicas perfectas de los adultos Explica Robert Carroll, que “los primeros reptiles eran distintos de los anfibios y aún no se puede encontrar a sus ancestros”.

De reptil a ave

Según enseñan los evolucionistas los antecesores de las aves fueron los reptiles; pero los mecanismos que los transformó gradualmente son desconocidos. Los problemas que conlleva la afirmación evolucionista son muchos. He aquí algunos.

Los mecanismos estructurales con que cuentan las aves son apropiadas para el vuelo, a la vez son muy distintos a la de los animales terrestres. Sus huevos son livianos, sus pulmones, su sistema circulatorio, su esqueleto y sus músculos son prerrequisitos para el vuelo. Todas estas características tienen que estar presentes al mismo tiempo para ser posible tal actividad.

Las alas, rasgo característico de las aves, es otro problema para la explicación de cómo evolucionaron los reptiles a aves. Presenta una gran dificultad para los evolucionistas. En palabras de Engin Korun, un evolucionista turca, al confesar la imposibilidad de las alas dice: “El rasgo común de los ojos y de las alas es que sólo pueden funcionar si están completamente desarrollados. En otras palabras, un ojo semi-desarrollado no puede ver, un pájaro con un ala semi-formada no puede volar”. ( Yahya: 2003).

A cerca del origen del vuelo en las aves, insectos y mamíferos (murciélagos), también aún no han sido esclarecido por los evolucionistas. Tampoco se ha encontrado ni una sola forma de transición en el registro fósil. El caso Archacopterix, aunque haya sido considerado como una evidencia fósil de la transición de reptil a ave por los rasgos que presentaba: contaba con dientes, poseía garras en las alas y una vértebra que se extendía hacia fuera formando una cola; por estudios detallados presentó muchas contradicciones y se convirtió para los evolucionistas en un problema más que en una prueba de evolución.

Hoy, los eminentes paleontólogos evolucionistas como Stephan Gould y Niels Eldregde reconocen que “mosaicos curiosos como el Archacopterix no cuentan[20]. Y otra autoridad reconocida, Meter Wellnhafer, sostiene que es imposible determinar si el archacopterix fue realmente el antecesor de las aves modernas. En cuanto a esta única prueba presentada por los evolucionistas como evidencia de la teoría, el crítico de la evolución, Philip Jhonson argumenta que deberían haberse encontrado no una, sino cientos de miles:

“Si lo que estamos haciendo es poner a prueba el darwinismo y no sólo buscando uno o dos hechos confirmadores, entonces un solo buen candidato a la posición de antecesor  no es suficiente para “salvar” una teoría que propone una historia a nivel mundial de transformación evolutiva continua” (2005: p. 90).

De reptil a mamífero

La teoría de la evolución propone que los reptiles no solo son antecesores de las aves, sino también de los mamíferos. Sin embargo, también hay grandes diferencias estructurales entre los reptiles y los mamíferos. Los primeros son de sangre fría y tienen escamas y se reproducen por medio de huevos. Los mamíferos en cambio son opuestos, son de sangre caliente, tienen piel sobre el cuerpo, y se reproducen por medio del alumbramiento. Existen otras muchas diferencias esenciales que los distingue y crea problemas para la teoría evolucionista.

Otra gran dificultad para la teoría es la incapacidad para explicar cómo evolucionaron los mamíferos que es un grupo muy diverso. En él se clasifican las ballenas, los canguros, los ratones, los osos, los murciélagos e incluso el hombre. Cada uno de estos seres vivos posee sistemas para funciones específicas y distintas entre el uno y el otro.

Por otra parte los estratos fósiles no registran ni un solo medio que vincule  a los reptiles y mamíferos. En palabras del paleontólogo Roger Lewin: “La transición al primer mamífero… es un enigma”[21]. Goerge Gaylord Simpson [22] hace un comentario respecto al tema: “El suceso más enigmático en la historia de la vida sobre la tierra es el cambio desde el mesozoico—la época del reptil—a la época de los mamíferos”[23].

Entre los mamíferos que supuestamente evolucionaron de los reptiles, el hombre ha sido el que más atrajo en interés de los evolucionistas. En los siglos XIX y XX se buscaron fósiles de transición en muchas partes del planeta con el fin de comprobar de que éste evolucionó gradualmente a partir de formas ancestrales hasta llegar a ser el que hoy es. Este tema lo estudiaremos detalladamente, aunque muy limitados, en el siguiente capítulo.

CAPÍTULO III

El origen del hombre

Nos encontramos frente cuando el problema de los orígenes de la vida llega a su punto crítico al tratar acerca del origen del hombre. En el siglo XIX levantó grandes polémicas ¿Es el hombre el producto de un proceso evolutivo o el resultado de una creación?

Los evolucionistas se esforzaron en demostrar la evolución del hombre, basados en el registro fósil, en el hallazgo de formas transitorias entre el antecesor común y el hombre. Pasemos a examinar las categorías propuestas  básicas de la línea evolutiva del hombre.

El antecesor común al hombre y al simio:

La historia evolutiva del hombre sugiere que tanto éste como los simios evolucionaron a partir de un antecesor común desconocido hace unos 30 – 70 millones de años (No se sabe el lugar donde vivió, tampoco posee un nombre). A partir de entonces, hasta hace 1 millón de años, habiendo pasado a través de varias etapas, la línea evolutiva culminó en el hombre moderno, cediendo su lugar a la evolución cultural y social. Para apoyar esta teoría los evolucionistas señalan un número de fósiles de hominoides y homínidos[24] los cuales serán explicados a continuación.

El ramaphitecus y el australophitecus:

El Ramaphitecus. Se le asigna una edad de más o menos 14 millones de años. Este fósil fue hallado en la India en 1932, y consiste en varios dientes y fragmentos de mandíbula. Estudios exhaustivos de este grupo indican que pertenecía a una clase de simios extintos. Explica el doctor Eckhardt de la Universidad de Pensilvania que este grupo de fósiles fue compuesto por simios morfológica y ecológicamente[25]

El Australophitecus. Este nombre asigna a un considerable número de fósiles encontrados en África Oriental por Louis Leakey. Se dice que vivió hace 2 ó 4 millones de años, caminaba erguido y utilizaba herramientas rudimentarias. Dichos rasgos fueron reinterpretados con una nueva extensa muestra de fósiles por Richard Leakey, su hijo, y llegó a la conclusión de que el volumen de sus cráneos son semejantes al de los chimpancés actuales, poseen brazos largos, piernas cortas y miden solo 1.30 m de altura. Éstas y otras características del Australophitecus confundieron y dividieron a los antropólogos.[26]

A pesar de ello aún era considerado como un posible  antecesor del hombre. El anatomista y evolucionista Lord Solly Zuckerman y un equipo de especialistas, con ayuda del gobierno de Inglaterra, después de estudiar los huesos de los fósiles durante 15 años, llegaron a la conclusión de que el Australophitecus era una especie de mono y que no era bípedo. Otro evolucionista,Charles Oxnard, lo vinculó con los modernos orangutanes. Y recientemente, en 1994, un equipo de la Universidad de Liverpool, después de minuciosos estudios, situaron al Australophitecus entre los cuadrúpedos. (Yahya: 2001).

El homo habilis

Entre el Australophitecus y el homo erectus [27] existen grandes diferencias, especialmente en el volumen del cráneo, el del segundo es dos veces mayor  que el  del primero. Ante esta dificultad  o por la falta de vínculo entre estos dos surge el Homo Habilis, clasificado así por Louis Leakly en 1960. Esta  especie  presentaba las formas transitorias necesarias. Poseía un esqueleto con la disposición para caminar erguido y usar herramientas; su capacidad craneal era grande.

Nuevos fósiles en 1980 hicieron cambiar la perspectiva anterior. Tales investigadores que se basaron en éstos dijeron que el homo habilis debería ser clasificado entre los australophitecus habilis por sus rasgos en común con los australophitecinos[28].

Clasificaciones más contradictorias al modelo evolucionista fueron realizadas por la antropóloga norteamericana Holly Smith en 1994, quien basada en los estudios comparativos de la dentadura de los Australophitecus, los homo habilis, los homo erectus y los homo neanderthales, clasificó al segundo en el primero y al tercero y cuarto con los hombres actuales. A la misma conclusión llegaron los estudios comparativos de los canales del oído interno entre estas mismas especies realizados por especialistas en Anatomía, con la diferencia de que los dos primeros grupos fueron clasificados con los monos actuales (Yahya: 2003).

El homo erectus[29]

El término “homo” es un nombre genérico de fósiles en el que están incluidos los hombres de Java, de Pekín, de Heidelberg y de Meantropus. Se cree que vivieron hace unos 500 mil años y se considera como la especie humana más primitiva que caminaba erguido y desarrollada una cultura rudimentaria.[30]

Pero los mismos fósiles  que  sirvieron de evidencia más tarde se convirtieron en objetos controversiales en la ciencia evolucionista. Los ya conocidos ejemplos pueden ser citados nuevamente. El hombre de Java, compuesto por un fragmento de cráneo y un hueso de la pelvis, fue rechazado por su propio descubridor. El hombre de Pekín, sus huesos desaparecieron durante la Segunda Guerra Mundial, lo cual crea una gran dificultad, puesto que no le es posible pasar un examen actual. El hombre de Heidelberg que consiste en una gran mandíbula y el Meantrophus, en dos mandíbulas inferiores y cuatro dientes. Ambos fueron clasificados entre los australophitecinos o monos (SEDIN: 2003,p.40).

En cuanto a la jerarquía dentro de esta especie existe mucha divergencia entre los evolucionistas, quienes presentan cuadros y esquemas, muchas veces contradictorios. Y hasta ahora no se presenta unanimidad en el registro fósil.

El hombre de Neandertal[31]

Sus restos fósiles fueron presentados como un verdadero peldaño en la evolución humana. Vivió hace 150 mil años, ya conocía el fuego, empleaba instrumentos de cacería, pintaba figuras, practicaba cierta clase de religión y enterraba a sus muertos, poseía un lenguaje primitivo y comía carne cruda. El volumen de su cráneo era igual e incluso mayor al del hombre moderno y tenía una estructura encorvada.

Sin embargo muchos antropólogos hoy afirman que no existen diferencias anatómicas entre el Neanderthal y el hombre moderno. Sitúan al primero dentro de las razas humanas y por lo que se refiere a su estructura  encorvada, en el Congreso Internacional de Zoología en 1958 el Dr. Cave dijo que el examen de este famoso esqueleto, hallado en Francia, mostró que era de un hombre anciano que sufría de artritis[32]. La revista británica Nature sugirió lo mismo.[33]

Nos limitamos a citar a algunos autoridades científicas más confiables para poder evaluar al hombre de Neandertal. He aquí una cuantas más. “Su verdadero lugar en la evolución del hombre nunca ha quedado establecido”[34]. El Museo Americano de Historia Natural afirmó que: “...No existe todavía acuerdo general con respecto a en donde el verdadero homo sapiens...se desarrolló. Cada autoridad (científica) tiene su propia teoría por la que luchará como una madre por su hijo.”[35]

El cuanto al hombre moderno, según los métodos radiocarbónicos se hallaron restos  de hombres e innumerables materiales usados por éstos que datan 2,6 millones de años. Esto quiere decir que el hombre moderno vivía con anterioridad a sus antecesores[36] y ¿Qué quiere decir  para nosotros este marco tan discontinuo y controversial? ¿Existen evidencias científicas que puedan resolverlo? ¿Qué disciplina de la ciencia posee mayor autoridad y confiabilidad ya que entre ellos muchas veces se contradicen?

Reconstrucciones de fósiles

Los cuadros y dibujos de los ancestros evolutivos del hombre presentados y publicados en museos, universidades y medios de comunicación por los evolucionistas, fueron reconstruidos en base a huesos, a veces de cráneos, dientes o mandíbulas. Estos modelos reconstruidos (o dibujos que están en muchos libros), según señalan los especialistas en fósiles, resultan de la imaginación de la persona que los reproduce, basándose en la anatomía comparativa; puesto que los labios, ojos, oídos y la forma de la nariz no dejan ningún indicio sobre los huesos que están por debajo.

Vamos a presentar solos reconstrucciones de homínidos que fueron más tarde desechados por los mismos evolucionistas:

El hombre de Piltdown

El paleoantropólogo Charles Dawson presentó una quijada y un fragmento de cráneo que había encontrado en una cueva de Piltdown en Inglaterra (1912). Se sugirió que tenía 500 mil años de antigüedad. Se dibujaron muchas interpretaciones de fósil y fue presentado como una evidencia importante de la evolución humana.

Paradójicamente en 1949, con el nuevo método para determinar la edad de algunos fósiles antiguos llamados la prueba de flúor, se realizó un experimento con el hombre de Piltdown en el departamento de paleoantropología del Museo Británico de Historia Natural. Se determinó que el cráneo pertenecía a un hombre de hacia tan solo 500 años y la quijada a un mono que había muerto hacía poco. El Hombre de Piltdown fue sacado del Museo, donde había estado en exhibición durante 40 años.

El hombre de Nebraska

En 1922 el ecólogo Harold Cook encontró un diente en Nebraska Occidental que luego fue publicado por el director del Museo Americano de Historia Natural. Después de un gran debate científico este molar fósil fue llamado “Hombre de Nebraska”. A partir de este único diente, los evolucionistas mostraron aquél con su esposa recreándose juntos, rodeados por un caballo primitivo y por un rinoceronte sin cuerno. Cinco años, después el doctor William Gregory demostró que el célebre diente no era más que el diente de un cerdo extinto. Después de eso todos los dibujos imaginados del Hombre de Nebraska fueron también descartados por el Museo(Counsins: 2001).

¿Con qué razón los evolucionistas se esfuerzan vehementemente usando métodos anticientíficos como los ya descritos para sostener que el hombre y las demás especies han evolucionado? “Posibles” respuestas a esta interrogante las trataremos en el último capítulo.

CAPÍTULO IV

El origen de la vida y aspectos diversos de la evolución

En el presente capítulo abordaremos el tema del origen de la vida, lo cual era necesario para dar el punto de partida para la evolución de las especies, planteada por Darwin. También, a la luz de los escritos de prominentes evolucionistas y a todo lo expuesto  anteriormente, discutiremos si la teoría evolucionista se basa o no en la ciencia empírica, por qué se enseña como un hecho y sus implicancias en el pensamiento social.

El origen de la vida

Darwin no abordó el problema de la aparición de la vida; pero su teoría necesitaba dar una explicación “naturalista” a este gran problema. Plantearon, pues, que la vida evolucionó al principio a partir de sustancias químicas hace 4 mil millones de años.

Alexander Oparin, el evolucionista ruso, en 1920 se constituyó en una de las principales autoridades de la teoría de la evolución molecular al publicar su libro “El Origen de la vida”. En él propone cuatro elementos como condiciones para el surgimiento de la vida en la tierra. Primero, la tierra primitiva tenía una atmósfera compuesta por gases tales como el metano, el hidrógeno, amoníaco y oxígeno. Segundo, en esta atmósfera actuaban diversas formas de energía (electricidad) que formarían los compuestos orgánicos. Tercero, estos compuestos se acumularon hasta que los océanos llegaron a la consistencia de una sopa caliente diluida. Y cuarto, de alguna manera la vida surgió de la sopa prebiótica, expuesta en una célula primitiva.

La reevaluación científica escéptica en 1980 puso en duda los 4 elementos de la teoría de Oparín, mostrando que los compuestos orgánicos quedarían sujetos a reacciones  químicas que los harían inapropiados para la vida.

Ahora, describamos la complejidad de la célula de una forma simple: la célula es la unidad básica de la vida. Se constituye de miles de moléculas de proteínas complejas. Las proteínas son moléculas gigantes compuestas por aminoácidos[37]. La ausencia, la adición o el reemplazo de un solo aminoácido en la estructura de la proteína provoca  que se convirtiera en un amontonamiento molecular inservible[38] En este punto evaluaremos las dos moléculas principales de la célula y las proteínas[39] para mostrar con ellos el escenario evolutivo.

 El ADN y ARN son moléculas interdependientes. El ADN almacena la información genética y la copia al ARN, éste dirige la síntesis de las proteínas y éstas llevan el trabajo químico esencial de la célula. Ahora, podemos preguntarnos ¿Qué vino primero, el ADN, el ARN o las proteínas?¿Y cómo funcionó y evolucionó una sola  molécula  en ausencia de las otras?

La hipótesis de que materiales inorgánicos se juntaron para formar la vida es algo no científico, pues no ha recibido ninguna confirmación experimental[40].  Frente al problema irresoluble del origen de la vida, el codescubridor de la estructura del ADN, Francis Crick, especuló que las condiciones podrían haber sido más favorables en algún planeta distante. Planteó que una civilización avanzada extraterrestre envió formas de vida primitivas a la tierra en una nave espacial. Es por esta causa que la célula primitiva se encuentra sin evidencia de antecesores, ya que aparecieron repentinamente y además existieron en un planeta muy alejado de la tierra. Cuando un científico del calibre de Crick piensa que tiene que tiene que “invocar” extraterrestres indetectables podríamos considerar si el campo de la evolución prebiológica o molecular ha llegado a un callejón sin salida (Philip: 1995, p. 120).

El mismo Oparín dijo en su libro “El Origen de la Vida”. “Desgraciadamente, el origen de la célula permanece como un problema, realmente como el punto más oscuro de toda la teoría de la evolución”[41]. El matemático y astrónomo evolucionista Sir Fred Hoyle escribió en la revista  Nature que:...”una forma de vida superior haya surgido de esa manera (como lo plantean los evolucionistas) era comparable a la posibilidad de que un tornado que barriese o azotase un depósito de chatarra  ensamble  un “boing 747”[42] con el material existente allí[43]. Esto lo dice por la complejidad sorprendente de la célula  que aunque pudiera reunirse todos los compuestos esenciales para la vida no podrían autoorganizarse y desarrollar tal complejidad.

Y repitiendo el callejón sin salida en la que se encuentran los evolucionistas, el geoquímico Jefrey Beda declaró en 1998: “Hoy día, mientras dejamos el siglo XX, aún enfrentamos el más grande problema irresuelto que teníamos cuando entrábamos a este siglo. ¿Cómo se originó la vida en la tierra?[44]

Diferencias entre el naturalismo científico y la ciencia empírica

El naturalismo científico es un término que implica que la investigación científica es el camino exclusivo al conocimiento y que sólo los fenómenos naturales o materiales son reales. La ciencia empírica utiliza una metodología en las que las teorías están sujetas a una prueba científica rigurosa. El naturalismo científico considera la materia como absoluta. Según la teoría evolucionista ésta ha existido siempre, se ha autoorganizado y casualmente produjo la vida. Pero, ¿Ha sido este principio empíricamente verificado? ¿Puede ser demostrado científicamente por medio de la observación y la prueba?

El darwinismo proveyó al naturalismo científico la base para la estructuración de la historia de la materia y de la vida. En palabras de la Academia Nacional de las Ciencias: “La característica más básica de la ciencia es apoyarse en explicaciones naturalistas”[45]. Es decir que la evolución es una explicación naturalista de la realidad existente. Entonces, ¿Es objetiva la teoría evolucionista  desde el punto de vista científico? ¿en qué se apoya? Y si en realidad carece de evidencia científica ¿Porqué la mayoría de los científicos la aceptan? El mismo Museo Británico de Historia Natural ha respondido a estas cuestiones:

“La supervivencia de los más aptos es una frase vacía, es un juego de palabras. Por esta razón muchos críticos creen que no sólo la idea de la evolución en anticientífica, sino que también lo es la de la selección natural....la idea de evolución por selección natural es cosa de lógica no de ciencia... (A pesar de ello) No podemos demostrar que esta idea (de la evolución) es verdadera, sólo que aún no ha sido demostrada falsa. Puede que algún día sea reemplazada por un teoría mejor, pero hasta entonces...”[46].

La declaración de esta institución evolucionista afirma que, aunque la evolución no sea empíricamente demostrable, es hasta ahora la única “explicación naturalista concebible” de la vida y, mientras no se presente otra mejor, la seguirán profesando. Así también la posibilidad de considerar que la vida sea producto de una creación es algo inaceptable para la mentalidad evolucionista tan dominada por el razonamiento naturalista o por la filosofía materialista, como decía Gould.

El hecho de la evolución

La evolución es enseñada no como una teoría, sino como un hecho[47] a pesar de que ésta falla como teoría empírica, ya que hasta ahora no puede descubrir los mecanismos del cambio mediante los cuales una sola especie ancestral se transformó en formas tan diferentes como un tiburón, una rana, un insecto, una planta o un hombre.

A causa del concepto tan manipulable de “evolución” en el mundo darwinista, negar el hecho de la evolución significa negar los cambios dentro de una especie, lo cual  es probable[48]. Aceptarlo es aceptar sin apoyo de evidencia alguno que a parir de una célula que surgió causalmente comenzó todo el proceso evolutivo dando origen a toda la diversidad de la vida. Un ejemplo de esta teoría cerrada a las refutaciones es el caso del genetista germano -  americano, Richar Goldschmidt de la Universidad de California, quien había llegado a la conclusión de que la teoría gradual de Darwin, por medio de pequeñas, lentas y sucesivas modificaciones se había derrumbado totalmente. Y presentó una teoría de saltos o mutaciones a gran escala[49]. Después de tal suceso, los darwinistas lo riduculizaron. Goldschmidt escribió: “Esta vez yo no sólo estaba loco, sino que casi era un criminal”. (Johnson: 1995, p.45 – 46).

Después de este ejemplo, en el cual se vieron involucrados muchos representantes evolucionistas, podemos afirmar que muchos científicos se quedarán sin teoría de la evolución, pero creyendo en ella, porque no hay otra alternativa aceptable. En palabras de Colin Patterson, el paleontólogo Jefe del Museo Americano de Historia Natural, quien en una conferencia manifestó su escepticismo acerca del hecho de la evolución. Escribió después:                                       

“¿Puede usted decir me algo que conozca acerca de la evolución, cualquier cosa... que sea cierta? Hice esta pregunta al personal de geología del Museo de Historia Natural de Chicago, y la única respuesta que obtuve fue el silencio. Lo intenté con los miembros del Seminario de Morfología Evolucionista de la Universidad de Chicago, un cuerpo evolucionista muy prestigioso, y todo lo que conseguí fue el silencio durante mucho rato...”[50].

A pesar de ello, Patterson aún permanecía siendo evolucionista.

Implicancias de la Teoría Evolucionista

Según la teoría del evolucionismo la causa de nuestra existencia son unos mecanismos naturales que actuaron ciegamente, sin pensarlo, sin ningún propósito. De aquí que esta teoría está cargada con todo tipo de implicancias filosóficas, religiosas, ideológicas, todo un sistema de valores. Podríamos tocar sólo algunas de ellas.

Primero, se descarta toda posibilidad de la existencia de un Creador, Dios, y por tanto se invalidaría por completo  las religiones. Y segundo, sobre la base de la evolución se ha construido teorías sociales y filosóficas que interpretan  la Realidad en todo su conjunto. Especialmente la interpretación materialista de la historia o el materialismo histórico de Marx, la que más se ha difundido mundialmente en el siglo XX. Marx mismo dijo que El Origen de las Especies de Darwin contenía los fundamentos de la historia natural para sus puntos de vista.

Nietzsche, el filósofo alemán enormemente influenciado por el evolucionismo, despreciaba la teoría de Marx enseñada como verdad irrefutable, aunque  éste también era otro evolucionista. Una de las razones (explicando sencillamente) era porque así como la naturaleza no es buena ni mala; sino que a veces se muestra benevolente y otras veces destruye y mata; de la misma manera también algunos animales depredan a los pequeños o débiles y nadie juzga este hecho como justo o injusto. Marx no debía, pues, señalar, mucho menos idear una teoría que criticará la injusticia social entre los hombres, ya que todos formamos parte de la Naturaleza, para quien no existe bueno, ni malo; justo ni injusto; y, tampoco es consciente.

Y como punto final a este cuarto capítulo hagamos una síntesis de los últimos tres subtemas acerca del grado en el que los evolucionista se encuentran dominados por una mentalidad naturalista y por “el hecho de la evolución”. En palabras del Paleontólogo evolucionista Pierre Teilhard:

“¿Es la  evolución una teoría, un sistema o una hipótesis? Es mucho más, es un postulado general al que desde ahora se han de inclinar todas las teorías, hipótesis y sistemas y que tienen que satisfacer para poder ser concebibles y verdaderas. La evolución es una luz que ilumina todos los hechos, una trayectoria que han de seguir todas las líneas de pensamiento; esto es la evolución”. (citado por Philip: 1995, p. 141)

Conclusión

La ausencia de evidencias científicas

El mecanismo de mutaciones casuales que precede a la obra de la selección natural y que juntos llevan a cabo el desarrollo de la evolución de las especies ha sido invalidado por los estudios de la célula que comprueban la imposibilidad de que las mutaciones favorezcan o aun perfeccionen a los seres vivos. Cuanto más se descubre la complejidad de la célula mayor es la dificultad para explicar los mecanismo de la evolución.

Al examinar cada aspecto que implica la teoría de la evolución y considerar las diversas contradicciones tanto por el registro fósil, y por las diferencias entre los mismos evolucionistas, se hace cada vez más difícil sostener el “hecho de la evolución”.

No hay evidencia que prueba la transformación de las especies, incluyendo al hombre, por medio de formas de transición. La falta de evidencia en el registro fósil no proporciona ningún apoyo al evolucionismo. Ni siquiera existe una explicación científicamente probable acerca de cómo evolucionaron las especies.

Sobre  la creación de Dios

La fe es aceptar lo que Dios dice como cierto. Si esto es así los hechos no le desmentirán,  sino que estarán de acuerdo con lo que Él  ha dicho: la repentina aparición en el registro fósil de formas de vida muy desarrolladas, sin evidencia de formas de transición entre ellos,  señala que en realidad no hubo tal transición de formas primitivas a formas más complejas (recordando que deberían hallarse millones de esas formas es el registro fósil si la evolución en verdad ocurrió) sino que cada especie fue creada de manera específica.

El hecho de que dios creó la vida en sus formas ya complejas también es confirmado por la evidencia molecular (o estudios de la célula), ya que al afirmar la imposibilidad de la evolución está en correlación con lo que Él ha dicho.

Sobre la implicancia social de la teoría evolucionista con el supuesto de que ésta sea cierta

Aunque se construyera una teoría de la sociedad y todo un sistema de valores morales o éticos basados en la evolución, y se enseñara como verdad, resultaría en una especulación acerca de qué es la vida y la sociedad y qué deberíamos valorar. En realidad, jamás se llegaría a la verdad. Como dijo Darwin, todo intento sería como si un perro quisiera entender la mente de Newton.

BIBLIOGRAFÍA

Cousins Frank. (2001) El Hombre Fósil. (online)  España: Línea sobre línea. (citado el 28 de mayo del 2007) disponible desde http://www.sedin.org/HF/HF01.html

Darwin, Charles.(2003) El Origen de las Especies. Perú: Edit. Cultura Peruana. 237 págs.

Gish, Duane. ¿Creación  o Evolución? (online). Disponible desde http://www.davidcox.com.mx/libros/39.05_Creacion_y_Evolucion.htm

Johnson, Philip.(1995) Proceso a Darwin. Trs: Santiago Scuan. 2da edición. EE.UU: Edit. Portavoz. 240 págs.

SEDIN.(2003) Creación, evolución y el Registro fósil. 2da edición. España: Edit. Línea sobre Línea. 85 págs.

Yahya, Harun.(2001) El Engaño del evolucionismo.(on line) EE.UU: Global Publishing. (citado el 28 de mayo del 2007) disponible desde http://www.harunyahya.es


[1]Darwin la llamó la variabilidad de las especies y los neodarwinistas la llamaron “el mecanismo de mutación”

[2] La selección natural no puede “actuar” si  primero no se realizan las mutaciones. Así lo dijo Darwin.

[3]  Paleontólogo del Museo Británico de Historia Natural.

[4] Es el experimento más referido por los evolucionistas para sustentar la selección natural: la corteza de los árboles de Manchester en el siglo XIX, Inglaterra, era claro y las mariposas más oscuras que se apoyaban en ellas eran más fácilmente depredadas por los pájaros  que las mariposas más claras. Cincuenta años después debido a la contaminación industrial la corteza de los árboles se oscureció y entonces las mariposas más claras resultaron ahora ser las más cazadas, y el número de las oscuras aumentaba. Años después, cuando se redujo la contaminación atmosférica, la corteza de los árboles se hizo otra vez clara y sucedió lo contrario con dichas mariposas. Algunos científicos no consideran ésta como una evidencia de la evolución, ya que las mariposas oscuras y claras ya existían antes del experimento. Además las mariposas no adquirieron nuevos rasgos u órganos.

[5] La información genética contiene los rasgos y características físicas que los seres vivos de todas las especies los han de tener. Éstos están presentes en la célula aún antes que los organismos se desarrollen

[6] Taylor, The Great Evolution Mystery, p. 48. Citado por Harun Yahya, en El Engaño del Evolucionismo. EE.UU: Edit. Global Publishing, 2001.

[7] Pitman, Adam and Evolution , p. 70. Citado por Harun Yahya, en Ibid.

[8]  Ramganathen, Origins?. Citado por Harun Yahya, en Ibid.

[9] Tal como lo planteó Darwin: mutaciones infinitesimales que conducen a la complejidad de los seres vivos.

[10] Darwin, The Origen of Species, p. 177. Citado por Harun Yahya, en Op. cit.

[11] Darwin, The Origen of Species, pag. 179. En Ibid

[12]  Si la teoría es cierta, entonces debería encontrarse con facilidad muchas formas de transición tales como un reptil con alas o un ave sin pico, etc.

[13] Muchos evolucionistas en el siglo XIX consagraban sus vidas a la búsqueda de restos fósiles en África, Asia y Oceanía. Algunos creían que en alguno de estos lugares vivían hombres simios.

[14] Weville George, Fossils in Evolutionary Perspective”, p. 3. Citado por Harun Yahya, en El Engaño del Evolucionismo. EE.UU: Edit. Global Publishing, 2001.

[15] Esta teoría implica lo ya explicado por dos rasgos inconsecuentes con el gradualismo de Darwin: La estasis y la aparición repentina.

[16] Simpson, The Evolution of Life, p.143. Citado por Institute for Creation Research, en Creación, Evolución y Registro Fósil.

[17] Simpson, The Meaning of evolution, p.18. Ibid.

[18] GeraldTodd, American Zoologist, p. 757. Citado por Harun Yahya, en El Engaño del Evolucionismo. EE.UU:Edit. Global Publishing, 2001.

[19] Robert Carroll, Vertebrate Paleontology and Evolution, p. 4. Op. Cit

[20] Gouldy Eldredge, Paleobiology, p. 3. Citado por Dvane Gish, en ¿Creación o Evolución?

[21] Roger Lewin, Sciensie, Vol. 212, p. 1492. Citado por Harun Yahya, en el Engaño del Evolucionismo. EE.UU:Edit. Global Publishing, 2001.

[22] Simpson es una de las principales autoridades en el campo evolucionista y fundador de la teoría neodarwinista. Al hacer el comentario citado fue causa de mucha confusión entre los evolucionistas.

[23] Goerge Simpson, life befote Man, p. 42. Citado por Harun Yahya,   Op. Cit.

[24] Hominoides. Término que incluye tanto a los simios como a los hombres. Homínidos. Término que se aplica a la línea de individuos que conduce al hombre, pero que todavía son subhumanos.

[25] Eckhardt, publicado por Scientific American, Vol. 212, p. 101. Citado por SEDIN, en Evolución, Creación y Registro Fósil. España: línea sobre línea, 2003.

[26] Unos estaban convencidos que fueron antepasados del hombre, y otros que no contaban para nada en su línea evolutiva.

[27] Significa “hombre que camina erguido”.

[28] Considerados por los escépticos como una especie de mono extinto

[29] La evolución de la especie homo, según el esquema evolucionista es el siguiente: homo erectus, homo sapiens arcaico, homo nandearthal, el crómano y el hombre moderno.

[30] Inventaba utensilios y usaba armas simples.

[31] U homoneanderthalensis.

[32] Chick Publications, ¿Abuelito?.

[33] Nature, Vol. 64, p. 35, Citado por SEDIN, en Creación, Evolución y Registro Fósil. España: línea sobre línea, 2003.

[34] Jacob Gruber, The Neandertal Controversy, p. 436. Ibid.

[35] American Museum of Natural History, Meet your Ancestor, p. 27. Loc. Cit.

[36] Estos fósiles fueron descubiertos por Leakey en 1972.

[37] Algunas proteínas se componen de 50 aminoácidos, otras hasta e miles.

[38] 12 aminoácidos principales deben estar en el orden y lugar correcto (en la proteína) para poder efectuar sus funciones.

[39] Son los 3 componentes principales de la célula, inmensamente complejas.

[40] Aunque se hicieron muchos en los laboratorios científicos más equipados y sofisticados de Europa y América, nadie pudo constituir una célula reuniendo todos los compuestos esenciales para la vida.

[41] Oparín, Origin Of Life, p. 196. Citado por Harun Yahya, en el Engaño del Evolucionismo. .EE.UU: Edit. Global Publishing, 2001.

[42] Es uno de los tipos de aviones más modernos que existen.

[43] Nature, Hoyle on Evolution, Vol. 294, p. 105. Citado por Harun Yahya. Ibid

[44] Jefrey Bada, Earth, p. 40. Ibid.

[45] Academia National de las Ciencias, science y Creacionismo, 1984. Citado por Philip Jonson, en Proceso a Darwin, EE.UU: Edit. Portavoz, 1995.

[46] Nature, año 1982. Ibid.

[47] Porque les da una explicación naturalista satisfactoria como los mismos evolucionistas lo declaran.

[48] Las modificaciones dentro de una especie (ejemplo: en los perros) es llamado micromutación.

[49] Improbable científicamente, tanto en la teoría genética como en la evidencia experimental.

[50] National Review, Deducing from Materialism, p. 43. Citado por Philip Jhonson, en Proceso a Darwin. EE.UU; Edit. Portavoz, 1995.

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